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COSTA RICA: ¿Podemos legitimar el uso del castigo físico en la niñez desde las Escrituras?

¿Qué tan válido es el uso de la vara, la correa, la faja, el cincho, la zurra, para corregir a nuestros hijos en los tiempos actuales? Es necesario aclarar que este tema es algo que se ha discutido por mucho tiempo y en diversos ámbitos.

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Abstracto:

Encontramos que el tema también divide a las iglesias entre aquellos que lo legitiman y los que no, y ambas partes se apoyan en sus argumentos. Sin embargo,
¿Qué tan válido es el uso de la vara, la correa, la faja, el cincho, la zurra, para corregir a nuestros hijos en los tiempos actuales? Es necesario aclarar que este tema es algo que se ha discutido por mucho tiempo y en diversos ámbitos.

¿Cuál debería ser nuestra posición como cristianos y cristianas, ya sea católicos o evangélicos?

A continuación presentamos un punto de vista, con el fin de que usted lo evalúe en oración y reflexión de modo que tenga fundamentos para asumir una posición con mayor criterio. El presente artículo hace un breve análisis del tema desde una perspectiva bíblica, teológica y pastoral .

Palabras Claves: Ley, disciplina, castigo físico, violencia, derechos de la niñez.
¿El dar azotes es idea de Dios?

No es un secreto, en miles y hasta millones de hogares en América Latina, muchos hemos experimentado como terapia de corrección las famosas tundas o fajazos. Algunos recibieron más y otros menos; pero esta medida de corrección continúa colocándose lamentablemente como ¡el rey de los métodos de corrección de nuestra sociedad!

Qué importante es marcar la diferencia abismal entre lo que es la disciplina y lo que es el castigo físico. Mientras que la disciplina es educar y formar, y para ello se necesita adquirir herramientas, disponer de tiempo, ensayo, paciencia, dedicación para su correcta aplicación (es una inversión que no todos los padres estarán en disposición hacer), en cambio, el castigo físico es una salida que se impone desde el temor, es más rápida, más fácil y no requiere mucha planificación.

Solamente se necesita dejar aflorar los sentimientos de cólera o el enojo y descargarlas en el cuerpo frágil de un niño o una niña por medio de una faja creyendo que con eso ya aprendió la lección. ¡Grave error!

Algunas personas siguen creyendo que el gran problema de los delincuentes actuales estriba en que, cuando fueron niños o niñas, no recibieron suficiente “chilillo”. No es así. Lo que hubo fue ausencia de padres tiernos, de buenos modelos que les infundieran amor, respeto y una correcta disciplina para que supieran desenvolverse e interactuar en medio de la sociedad. Creer que la falta de un castigo corporal desembocó en un delincuente o una persona malcriada, es asegurar que el uso de una medida de corrección física es la panacea para cualquier actitud de indisciplina, lo cual tampoco es correcto.

Erramos cuando validamos que la efectividad del castigo físico descansa en el hecho de que tiene que mediar el dolor físico, y que, si no lo aplicamos, estamos ejerciendo incorrectamente la disciplina. Tal vez por eso en la sociedad hemos validado algunos refranes populares que dicen: “La letra con sangre entra”, “Quien te quiere te hará llorar”, “Más me pegas, más te quiero”.

En ninguna medida es correcta una disciplina que consiste en la anulación total de las personas menores de edad, que no considera sus opiniones, sentimientos y sus derechos. Este enfoque es el resultado de una sociedad donde impera la cultura egoísta que señala como “propiedad” a los niños y a las niñas, y escasamente considera sus derechos. Esta clase de disciplina es un legado que venimos arrastrando de una generación a la siguiente y por ello debemos creer que entre la disciplina y el castigo, hay una gran diferencia.

Por otro lado, en muchos hogares cristianos se continúa legitimando desde la Biblia el uso de la vara y se toma como un referente los textos del libro de Proverbios (10.13, 23.13, 14; 26.3; 29.15).

Pero no olvidemos que cada vez que vayamos a las Escrituras y tratemos de interpretar un texto y buscar su aplicación, tenemos que inquirir sobre el contexto histórico y cultural en que sucedieron los acontecimientos. De esta forma evitaremos el riesgo de perdernos en muchos detalles que no necesariamente se aplican a nuestro presente, para separar lo vigente de lo que no lo es. Para ello es importante hacer una relectura de la Palabra de Dios para obtener la esencia de su mensaje para nuestros tiempos y discernir lo que es cultural y válido para cierta época de aquello que se puede considerar como un valor universal.

Cito, por ejemplo, el libro de los Proverbios que es una recopilación de dichos de varios autores, quienes reflexionan acerca de la vida y del comportamiento moral y ético, y acerca de lo que se esperaba que observara la comunidad del pueblo de Dios. Dentro de la cultura patriarcal de la época en que fueron recopilados los proverbios, la mujer, y en especial la niña, era marginada y relegada por su género y su condición.

Ella no tenía derecho a recibir educación formal, pues se le preparaba para ser madre. La intención original de los proverbios, en cuanto a la educación artesanal o religiosa, estaba dirigida al niño y al joven. Además el uso de la vara en estos tiempos era uno de los recursos pedagógicos con que contaban las familias, cuyo fin era corregir al niño y hasta evitarles la muerte por infringir la ley al deshonrar a los padres, según lo determinaba la ley (Deuteronomio 27.16–17, Levítico 20.9

Me doy cuenta de que muchas veces como creyentes nos gusta ser literalistas cuando nos conviene a la hora de interpretar y aplicar el Antiguo Testamento. Algunos no tienen mayor problema en decir que el uso de la vara es una medida que tenemos que observar de la ley, porque “Dios lo ordena”. Pero en dicho caso, ¿Por qué no aplicamos toda la ley? ¿Acaso algún padre insensato se atrevería a sacar del sistema educativo a sus hijas, partiendo del hecho de que la educación, tal como he mencionado, era solo para el género masculino? ¿Acaso algún padre va a matar a pedradas a sus hijos e hijas por ser malcriados como fijaba la ley? (por cierto, que yo sepa no hay registros históricos, bíblicos o de la tradición judía que constaten si alguna vez se mató a un hijo por causa de la desobediencia).

Resalto el valor del libro de Proverbios porque más allá de unos cuantos versículos que mencionan la aplicación del método del castigo físico y encontramos valiosos principios sobre cómo educar y disciplinar, recordando que la esencia de este libro es: ‘Para adquirir sabiduría y disciplina; para discernir palabras de inteligencia; para recibir la corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad; para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en los jóvenes’ (Proverbios 1.2–4, NVI).

Así que, de ninguna forma podemos legitimar desde la Biblia para hoy día el uso de la vara, más bien eduquemos con amor, comprensión, ternura, tolerancia y paciencia, recordando que de la forma en que tratemos a nuestros hijos e hijas, daremos cuentas al Señor.

En la actualidad tenemos el beneficio del avance en las ciencias en todas sus áreas, y el campo de la niñez no es la excepción. Quizás deberíamos examinar si hemos llegado a creer que la efectividad del castigo físico aplicado a los niños descansa en el hecho de que tiene que mediar el dolor físico, y que si no lo aplicamos estamos ejerciendo incorrectamente la disciplina.

Los métodos de disciplina físicos no son efectivos ni positivos, ya que casi siempre su uso viene acompañado de la ira o el enojo. La Palabra de Dios nos recuerda que “en la ira del hombre no obra la justicia” (Santiago 1.20, RVR 60). Cuando corregimos a nuestros hijos con ira no podemos esperar que Dios nos dé su respaldo, porque no estamos actuando con justicia.

Además, la ira engendra ira. “Cuando comprendamos que podemos disciplinar sin ira, entonces nos daremos cuenta que el uso de la vara, la faja u otra medidas físicas son innecesarias”. Esta fue la conclusión de un amigo pastor y su esposa, quienes renunciaron al uso de la vara y optaron por hacer un cambio en la forma de disciplinar a su hijo.

Por la complejidad que representa el uso del castigo físico, aunado a la realidad de la violencia tan enraizada en nuestra sociedad, recomendamos la abstención total este método. Este cambio nos parece una decisión adecuada para modificar un mal antecedente generacional. Una visión más amplia de la disciplina, siguiendo los preceptos de Dios, siempre buscará que predomine el amor y el respeto hacia los niños y las niñas.

Cualquiera que sea su opinión, como cristianos estamos llamados a ser ejemplos de la paz, la armonía, el amor, el perdón y la tolerancia, iniciando en nuestros propios hogares, donde se construye la paz. De este modo se edifican sociedades enmarcadas dentro del buen trato. Vale la pena revisar los métodos de disciplina que estamos empleando, pues debemos recordar que estos se reproducirán no solamente en nuestros hijos e hijas sino en sus futuras generaciones y así sucesivamente.

1. Pastor, Teólogo y educador cristiano, consultor de la organización mundial, Viva Juntos por la Niñez.

2 Artículo sustraído del libro: Cabezas Mora, Alexander (2011). Entre los límites y los Derechos, Disciplina de la Niñez. Editorial Certeza, Buenos, Aires, Argentina.

Este material también se facilita en talleres y congresos, para más información escribir a: jcmorales@redviva.org

COSTA RICA: “Tarea para padres” busca prevenir la violencia en familias

Iniciativa surgió en redes sociales y es promovida por la Fuerza Pública

Nuevamente las redes sociales siguen causando efectos inesperados. Esta vez fueron las propulsoras para que la Fuerza Pública empezará con una iniciativa para prevenir la violencia en las familias.

El “Taller de Tarea para Padres”, surgió de una inquietud de un hombre, hijo, padre de familia, policía y costarricense, que mediante una red social encomendaba a sus contactos tareas diarias para con sus hijos, publicados en la red y seguido por sus contactos.

Según explicó Juan José Andrade Morales, director general de la Fuerza Pública, el programa “Tarea para padres”, es responsabilidad de la policía velar por la seguridad ciudadana, pero la familia es base fundamental del comportamiento social y es en ese sentido, en dirección de nuestra labor preventiva, que establecimos este proyecto.

Además explicó que el nuevo programa preventivo ya se realizó en 23 comunidades, en las cuales 5.000 mil responsables de hogar recibieron los contenidos de esta iniciativa.

Para este año que recién empieza, ya son muchas las comunidades que están en agenda para llegar con esta iniciativa que promueve la sana convivencia social del ser humano.

http://www.crhoy.com/tarea-para-padres-busca-prevenir-la-violencia-en-familias-y0l7x/

COSTA RICA: HNN recibió 1.508 niños agredidos en 2013

En el año 2013, el Hospital Nacional de Niños (HNN) atendió a 2.487 niños por supuestas agresiones, un total de 1.508 fueron comprobados por el departamento de Trabajo Social del centro hospitalario.

Cifra disminuyó respecto al 2012

El 41,7% de los casos de agresiones se presentaron por negligencia como caídas, quemaduras y no llevar a los niños a las citas médicas ni darles los medicamentos respectivos, además de no alimentarlos bien.

En segundo lugar se reciben los casos de agresión psicológica, niños a los que sus progenitores les gritan constantemente o le hablan de manera soez o grotesca.
En el tercer lugar se posiciona el abandono de niños en los hogares, dejarlos solos en las casas o con personas que no están capacitadas también se considera como agresión.

Seguidamente se dan los casos de agresiones físicas, donde los padres acuden a golpes para “educar” a sus hijos. Según la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados del año 2011, el 12% de los padres está de acuerdo con el castigo físico a sus hijos. Siendo los niños entre dos y cuatro años los que más reciben este tipo de castigo con un 56%

Como quinto punto, del total de agresiones que se reciben, el 4% son agresiones sexuales, en donde inmediatamente el hospital pone la denuncia respectiva en el Ministerio Público.

Los niños que presentan Síndrome de Münchausen también son recibidos como niños agredidos porque esto significa simulación de enfermedades por presión de los adultos.

“Es cuando alguien que ejerce el poder induce enfermedades en los niños, fingen que están somnolientos, que están mal y es que les dan medicamentos, fingen que los niños tienen el dolor y los chiquitos repiten que les duele”, explicó Rodolfo Hernández, director del HNN.

Asimismo, en el centro médico se reciben como víctimas de agresión a bebés recién nacidos, cuando se sospecha algún tipo de enfermedad debido al consumo de tabaco, licor o drogas en el embarazo.

Según Hernández, director del HNN, aún están pendientes de tabular los casos de las últimas semanas de diciembre del 2013 pero a nivel general, las agresiones disminuyeron en comparación con el 2012.

“La parte buena tomando como agresión infantil general, fue que no aumentó el número total de casos, eso es positivo comparando 2012 con 2013. Y más bien si valoramos los casos enviados por sospechas hay una disminución compartida con el año 2012 de un 2% (…) aunque faltan tabular todavía los estudios, si no es el mismo número total, va a haber una disminución”, afirmó Hernández.

En el año 2012, la cantidad de niños referidos por supuesta agresión fue de 2.400 pero solo se lograron demostrar casos de violencia en 1.544.

Ante cualquier sospecha de agresión, el HNN investiga los casos, se torna difícil cuando el menor tiene menos de dos años, porque por lo general, no habla correctamente.

Para ello, el personal de trabajo social recaba los datos e investiga a las familias y para una valoración, en caso de contar con suficientes pruebas, se reporta de inmediato al Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

“Una vez que se establece el estudio, el PANI decide si se establece alguna medida cautelar tales como prohibición de las visitas de los progenitores si son sospechosos de la agresión, y se valora la necesidad de reubicación en un albergue con familia sustituta”, finalizó el director.

http://www.crhoy.com/hnn-recibio-1-508-ninos-agredidos-en-2013-y0m4x/

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