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COSTA RICA: Policía preso por supuesto abuso sexual de una menor

Un oficial de la Fuerza Pública del cantón de Guatuso, en Alajuela, fue detenido ayer como sospechoso de abusar sexualmente de una menor de 14 años.

El policía, de apellido Mejías, de 40 años, al parecer hospedaba en su casa en Valle Dorado de Guatuso, a la adolescente y su madre.

Francisco Morales, jefe policial de la zona, explicó que la denuncia fue presentada ayer mismo y trasladada de inmediato a la Fiscalía.

La madre de la joven fue quien interpuso la acusación.

De acuerdo con lo manifestado en la queja, Mejías se encontraba en la vivienda pues estaba disfrutando de sus días libres. Durante la madrugada de ayer domingo, habría ingresado a la habitación donde dormía la muchacha.

La madre de la afectada dijo que sorprendió a Mejías cuando ya le había quitado la ropa a la menor. Aparentemente, el hombre se encontraba bajo los efectos del licor.

Las autoridades judiciales iniciaron las pesquisas para determinar qué habría sucedido.

Mejías tiene 18 años de laborar en la Fuerza Pública.

http://www.nacion.com/sucesos/seguridad/Policia-supuesto-abuso-sexual-menor_0_1425257499.html

COSTA RICA: 700 menores han sido víctimas de agresión sexual este año

En el 90% de los casos, el agresor es alguien del círculo de confianza del menor
Autoridades piden denunciar y tomar en serio las señales que dan las víctimas

A inicios de junio pasado, una niña de 11 años en Alajuela tomó la decisión de romper el silencio y contarle a un maestro sobre los abusos sexuales que sufría.

La niña narró que el agresor era el excompañero de su madre, y lo hacía con el consentimiento de la mujer.

De inmediato, el docente presentó la denuncia y la Fiscalía de la zona arrestó a los dos adultos.

Este es uno de los tantos casos de violaciones a menores que registra el Patronato Nacional de la Infancia (PANI). Entre enero y mayo de este año recibieron 700 denuncias, informó Rodolfo Meneses, del Centro de Orientación e Información de esa institución.

De acuerdo con el funcionario, en todo el 2013 se reportaron 1.747 situaciones de ese tipo.

Meneses detalló que un 90% de las agresiones ocurren dentro del núcleo de confianza.

“Puede ser por parte del papá, de la mamá, familiares o encargados de cuido, quienes se aprovechan de la confianza con las personas menores”, explicó.
Durante todo el 2013, el PANI conoció 1.747 denuncias por ataques sexuales a menores de edad. | FOTO CON FINES ILUSTRATIVOS
Durante todo el 2013, el PANI conoció 1.747 denuncias por ataques sexuales a menores de edad. | FOTO CON FINES ILUSTRATIVOS ampliar

“Cuando las denuncias ingresan aquí, el PANI hace la investigación, se determina si hay indicios de abuso y se presenta en la Fiscalía”, agregó Meneses.

Resaltó que el Patronato brinda protección a los menores durante el proceso. “Se puede considerar reubicarlos en otra alternativa, como algún familiar, o en algún albergue”, especificó.

Rosa María Chavarría, trabajadora social del Hospital Nacional de Niños (HNN), señaló que durante este primer semestre, ese centro médico ha atendido a 68 menores víctimas de delitos sexuales. En todo el año pasado, fueron 149 expedientes conocidos por especialistas del hospital.

En la sección de Estadística del Poder Judicial, los datos más recientes son del 2012, con 3.122 causas por abuso sexual a menores.

En confianza. Cristian Darcia, coordinador de la Fiscalía Especializada en Asuntos de Género, resaltó que al analizar expedientes judiciales entre el 2009 y el 2012, “se evidencia que la mayoría de los casos ocurren dentro de un contexto en el cual el victimario y la víctima son conocidos entre sí, aunque no necesariamente exista una relación de parentesco, pero sí de confianza”.

El funcionario llegó a esa conclusión al estudiar un reporte elaborado por el Departamento de Análisis Criminal del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Darcia especificó que, tanto en el caso de las violaciones, como en el del abuso sexual, los números “duplican y hasta triplican a aquellos casos en los que la víctima y el victimario no se conocen”.

Agregó que “el común denominador de los delitos sexuales lo constituye precisamente la privacidad e intimidad, condición de la cual saca provecho el agresor para concretar el abuso”, pues cuentan con la confianza del menor. Por eso, los especialistas piden a los adultos estar atentos a cambios en la conducta de los niños. .

Denuncia. El fiscal añadió que, precisamente por ese círculo de intimidad en que suceden los abusos, la incidencia de denuncias es baja.

“A tal punto que habrá víctimas que nunca referirán a nadie la experiencia abusiva que debieron soportar”, al detallar que en muchos casos, los niños son tan pequeños que “ni siquiera son capaces de comprender que están siendo objeto de una situación de abuso”.

El fiscal señaló que se debe explicar a los menores la importancia de buscar ayuda y, a su vez, que los adultos los apoyen para acusar a los responsables.

“Por denuncia no se debe entender únicamente el acto formal que se completa con la declaración que realiza la víctima o su representante ante el Ministerio Público, también se puede echar mano de otros recursos, como reportes anónimos, confidenciales o terceras personas”, alegó.

Para Chavarría, todo empieza por tomar en serio los cambios en los niños, pues pueden revelar que son agredidos.

http://www.nacion.com/sucesos/seguridad/menores-victimas-agresion-sexual-ano_0_1425057520.html

COSTA RICA: 70% de alumnos con discapacidad supera barreras educativas

Hacen exámenes y realizan las mismas actividades que el resto del grupo
Discriminación y mitos se mantienen cuando les toca salir a buscar empleo

EDUCACIÓN ESPECIAL APUESTA POR INCLUIRLOS EN AULAS REGULARES

Aun cuando la discriminación acecha y amenaza con disminuir su desempeño, 37.000 niños y adolescentes con alguna discapacidad asisten a kínder, escuela o colegio.
Hacen exámenes con la adecuación curricular respectiva y comparten con niños de su edad, sin que la parálisis cerebral, la ceguera o el síndrome de Down sean motivo de exclusión.

“La ignorancia de la gente es lo que más levanta barreras. Hay que eliminar el mito de que no pueden y siempre es fundamental el apoyo de la familia. Una persona con retardo puede aprender a leer y escribir”, dijo Johanna Castro, educadora especial y directora ejecutiva de la fundación Yo puedo, ¿y vos?

Según datos del Censo Nacional del 2011, extraídos por La Nación, en Costa Rica hay 52.022 niños con edades entre 5 y 17 años que presentan alguna discapacidad, y el reto para la educación especial es incluirlos en aulas regulares y no marcar diferencias que los separen del sistema educativo.

“Cada año, son más los que se logran incorporar al sistema; hemos superado el 50% de casos que empiezan en aulas de educación especial y pasan a aulas regulares. Ahí demuestran que son capaces de hacer lo mismo que el resto”, dijo Adriana Segura, asesora en Educación Especial.

Superación. La educación es motor para el progreso. Ejemplo de ello es Andrés Vargas, de 12 años y estudiante de sétimo año en el Liceo Laboratorio, de Moravia.

La parálisis cerebral no le ha impedido estar en las mejengas de fútbol en los recreos, ni demostrar su excelencia académica al hacer los exámenes por computadora.

“La perseverancia de la familia es fundamental. A Andrés le rechazaron la matrícula en un colegio privado, pero el Liceo Laboratorio le abrió las puertas este año y lo tratan muy bien. Juega bola en los recreos, le va súper bien en las notas y está motivado”, dijo Krisia Rojas, madre de Andrés.

La superación está acompañada de terapia física y de lenguaje, así como de la motivación de familiares y compañeros de clase.

Sin embargo, una vez que hacen la transición de los centros de educación especial hacia las aulas regulares, no faltan los docentes y padres de familia que discriminan.

“En el kínder hay una señora que dijo que mi hija no tenía por qué estar ahí, ya que tiene síndrome de Down. En otro kínder, había una maestra que la excluía de las actividades que realizaba el resto. Es muy duro, pero si uno quiere lo mejor para sus hijos, el esfuerzo y la lucha contra esas barreras los hace crecer”, dijo Carmen Pizarro, madre de Valentina Jiménez.

Pizarro dedica todo el día a cuidar a su hija, la lleva a clases de lectura y escritura y, desde las 8 p. m. hasta las 4 a. m., se dedica a limpiar los buses de Guadalupe.

Pese a que en las aulas las cifras son alentadoras, las oportunidades no son las mismas cuando llegan a la edad de buscar trabajo.

En Costa Rica hay 297.050 personas entre 15 y 65 años con algún tipo de discapacidad. De ellas, el 54% (162.022) carece de empleo, aún cuando tiene aptitudes.

“Uno quiere lo mejor para su hijo. Hay gente que nos cierra las puertas, pero hay muchas otras personas que están dispuestas a creer en la inclusión y en el respeto para todos. Tenemos la satisfacción de no quedarnos solo en el intento o quejándonos”, dijo Isabel Muñoz, la mamá de Josué Benavides, de 8 años.

La asesora en Educación Especial Adriana Segura señaló que pese a que se han logrado avances importantes en la inclusión de personas con discapacidad, es necesario que el Ministerio de Educación Pública (MEP) abra nuevos códigos (plazas para docentes) para atender las necesidades que demanda esta población.

http://www.nacion.com/nacional/educacion/alumnos-discapacidad-supera-barreras-educativas_0_1425057533.html

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